La Comunidad de Madrid convierte 30 vertederos de residuos
inertes, fundamentalmente procedentes de la construcción y demolición,
que no se ajustan a la normativa medioambiental vigente en zonas verdes,
recuperando así los terrenos afectados por los vertidos y llevando a cabo
su integración paisajística. El Ejecutivo regional, a través de la Estrategia
de Residuos (2006-2016), ha sellado y restaurado 17 vertederos
municipales de inertes en los dos últimos años y, en la actualidad, está
llevando a cabo la recuperación de otros 13 más. Todas estas actuaciones
suponen una inversión que supera los 8 millones de euros.
El viceconsejero de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio,
Manuel Beltrán visitó hoy la zona verde de 1,5 hectáreas en la que se ha
convertido el antiguo vertedero de Pedrezuela, donde destacó que “el
Gobierno regional trabaja firmemente para acabar con los vertidos
incontrolados de residuos en la Región y para devolver a los madrileños
los paisajes naturales sin ninguna señal de contaminación ambiental”.
Para ello –aseguró Beltrán- “estamos desarrollando una pionera Estrategia
de Residuos con la que creamos las infraestructuras necesarias para el
tratamiento de todo tipo de desechos, incluido escombros, reduciendo a cero su vertido incontrolado. Junto a esto impulsamos campañas para
concienciar a los madrileños de la importancia del reciclaje”.
Reciclado el 85% de escombros
El Gobierno regional, dentro de su Estrategia de Residuos, ha invertido 45
millones de euros en la puesta en servicio de los Complejos para el
Tratamiento de Residuos de Construcción y Demolición de Navalacarnero,
El Molar y Moralzarzal y tiene en fase de ejecución uno nuevo en Arganda
del Rey con el objetivo de que todos los desechos que se generan en las
obras sean aprovechados. Con estas infraestructuras, la Comunidad de
Madrid prevé gestionar más de un millón de toneladas anuales de
residuos inertes. Ya en 2007, las plantas en funcionamiento recibieron
más de medio millón de toneladas de desechos de construcción y
demolición, de las que fueron recicladas alrededor de un 85%, unas
425.000 toneladas.
En estas plantas se separan de los escombros los materiales
reciclables, como la madera, acero, papel o el plástico y con el resto de
desechos se obtienen, tras su filtrado y machaqueo, áridos de distinto
grano que se utilizan para la construcción de carreteras y jardinería.
La Estrategia de Residuos de la Comunidad impulsa, desde su Plan
Regional de Residuos de Construcción y Demolición, la clausura, sellado y
restauración de todos los vertederos de desechos inertes no adaptables al
cumplimiento de la normativa vigente.
El Ejecutivo regional lleva a cabo, a través de la empresa pública
GEDESMA, los trabajos necesarios para transformar estos vertederos en
espacios naturales completamente integrados en su entorno, para el
disfrute de los madrileños. Esta actuación comprende la limpieza previa
del área afectada, los movimientos de tierra para lograr un relieve final del
vertedero acorde con el entorno, el acondicionamiento de una red de
drenaje, la creación de taludes y plataformas para la revegetación, así
como el trabajo final de plantación de especies arbustivas y arbóreas.
La actuación de restauración de los vertederos se completa con la
instalación de paneles informativos y el desarrollo de campañas de
información sobre las alternativas para la eliminación de residuos,
indicando a los ciudadanos las infraestructuras disponibles próximas al
antiguo vertedero.
La Consejería de Medio Ambiente, Vivienda y Ordenación del
Territorio ha llevado a cabo en los dos últimos años el sellado y
restauración de 17 vertederos en los municipios de Navalcarnero, Pinto,
San Martín de Valdeiglesias, Arganda del Rey, Colmenarejo, Fresnedillas
de la Oliva, Villanueva de Perales, Villa del Prado, Villamanta, Colmenar
del Arroyo, Villarejo de Salvanés, Lozoya, La Serna del Monte,
Pedrezuela, Lozoyuela, Bustarviejo y Garganta de los Montes.
Actualmente se están restaurando los vertederos de Cercedilla, Cadalso
de los Vidrios, Valdelaguna, Cenicientos, Valdaracete, Montejo, Brea de
Tajo , Carabaña , Navalafuente , Chinchón , Valdilecha , Ambite y
Colmenar de Oreja.
Más de 180 árboles y arbustos autóctonos
El viceconsejero de Medio Ambiente, Vivienda y Ordenación del Territorio
comprobó hoy cómo se ha eliminado el impacto ambiental y visual que
provocaba el antiguo vertedero de Pedrezuela creando una nueva zona
verde para los ciudadanos de este municipio. La Comunidad, en
colaboración con este Ayuntamiento, ha promovido la obra de sellado y
restauración para convertir esta área degradada en una zona verde de 1,5
hectáreas.
El antiguo vertido ha sido sustituido por un espacio natural en el que
se han plantado más de 180 árboles y arbustos de especies autóctonas y
se han sembrado 24.500 metros cuadrados con gramíneas, leguminosas y
matorral. Para la restauración de la zona degradada ha sido necesario el
sellado del vertedero con tierras especiales tras una limpieza selectiva de
los residuos depositados. En el sellado se han suavizado las pendientes
con aporte de tierras para garantizar la seguridad y estabilidad de la zona.
Todas estas actuaciones han supuesto una inversión de 220.000 euros,
cofinanciados por la Unión Europea y el Gobierno regional.