La Comunidad de Madrid inauguró hoy el nuevo centro de
clasificación y transferencia de residuos procedentes de la construcción y
demolición (RCD). Esta planta tiene capacidad para tratar 120.000 toneladas
de escombros cada año, y permite reciclar más del 85% de los materiales que
se gestionan. La actividad de esta infraestructura ambiental, junto a la que
desarrollan las que el Ejecutivo regional ya ha puesto en marcha en
Navalcarnero y El Molar, además de la que se construye en Arganda del Rey,
permitirán que la Comunidad tenga capacidad para reciclar más de un millón
de toneladas de escombros a finales de 2007.
La nueva planta de clasificación y transferencia de Moralzarzal está
equipada con maquinaria fija y móvil, lo que le permite realizar operaciones de
selección, clasificación por tamaños y limpieza de los residuos recibidos.
Como consecuencia de este trabajo, además de recuperar escombros, la
planta puede devolver al mercado materiales como madera, cartón, plástico y
papel.
Esta actuación forma parte del Plan de Gestión Integrada de Residuos
de RCD a través del cual el Gobierno regional ha puesto en marcha, además
de la instalación de Moralzarzal, las dos plantas de tratamiento integral de
RCD de Navalcarnero y El Molar y ha iniciado la construcción de la planta de
tratamiento de Arganda del Rey. Estas infraestructuras ambientales van a
permitir que la Comunidad tenga capacidad para reciclar más de un millón de
toneladas de escombros a finales de 2007.
Extender la cultura del reciclaje
Durante el acto de inauguración de la planta, la directora general de Calidad y
Evaluación Ambiental, María Jesús Villamediana, destacó “el importante
esfuerzo que, desde la Comunidad de Madrid, se hace por dotar a la región
de infraestructuras medioambientales que, como en el caso de la planta de
Moralzarzal, extienden la cultura del reciclaje y apuestan por el desarrollo
sostenible”.
La nueva instalación de Moralzarzal ocupa una superficie total de
14.000 metros cuadrados, dará servicio a los municipios ubicados al oeste de
la región y ha supuesto una inversión de más de 2,5 millones de euros
cofinanciados con fondos de cohesión de la Unión Europea.
Además de las citadas infraestructuras, la Consejería de Medio
Ambiente y Ordenación del Territorio está construyendo tres centros de
agrupamiento de residuos en San Martín de Valdeiglesias, Villarejo de
Salvanés y Buitrago de Lozoya y ha procedido al sellado y restauración de los
vertederos que ocasionan impactos negativos en el entorno