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REPORTAJES |
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Aclaraciones para el seguimiento y la evaluación de las Agendas 21 Locales |
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Asesoria de Proyectos Ambientales S.L. (ASPA)
| aspa@aspasl.com |
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Introducción |
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Este artículo pretende servir de orientación
para todas aquellas administraciones y gestores que, además
de estar inmersos en la ejecución de la Agenda 21 Local
(en cualquiera de sus fases), ven necesario introducir elementos
propiamente dichos de evaluación y seguimiento en este
proceso, más allá de meras impresiones y valoraciones
intuitivas.
Asimismo, con el texto que aquí presentamos, se busca
facilitar unos mínimos consensos en el lenguaje técnico
utilizado entre los profesionales dedicados al desarrollo sostenible,
y, más concretamente a la Agenda 21 Local.
A continuación se presentan unas ideas básicas,
y esperemos que clarificadoras, sobre la Evaluación y
el Seguimiento de Agendas 21 Locales (en adelante A21L). La necesidad
de escribir este artículo, aquí y ahora (España,
2004), surgió, entre otros, a raíz de los siguientes
motivos: |
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- No existe, ciñéndonos
al menos a España, un discurso y unos argumentos mínimamente
construidos alrededor de la Evaluación de las A21L. Esta
ausencia se sustituye por otro discurso, bastante más
simplificado, sobre los objetivos y acciones de la propia A 21L,
siendo esto insuficiente. Hablar de qué buscamos en cada
A21L y con qué actuaciones lo conseguimos no es hablar
de Evaluación. Es frecuente, también, que el atractivo
y genérico rótulo de “Evaluación” se cuelgue
a posteriori sobre cualquier análisis o reflexión
de una A21L, cuando en realidad, como veremos a lo largo de estas
páginas, la Evaluación es
una actividad diferenciada, con una metodología propias
y una característica imprescindible: la sistematicidad.
- A los hechos anteriores se añade la confusión
de lenguaje, pero también de conceptos, que existe entre
el Seguimiento y la Evaluación de las A21L. Sobre el primero
disponemos en España de cierta bibliografía y algunas
experiencias concretas que hacen que esta metodología
esté más trabajada y más asumida por parte
de las administraciones locales No obstante, la confusión
se hace más intensa al abordar el tema de los Indicadores (1).
Como veremos más adelante, si bien los indicadores de
sostenibilidad presentes en el Seguimiento pueden ser un buen
punto de apoyo para la Evaluación, no son en absoluto
suficientes, teniendo que crearse específicamente indicadores
de evaluación que guarden relación con las necesidades
informativas y los criterios de evaluación seleccionados.
- Con el mencionado panorama de confusión
y el déficit en la elaboración práctica
de estos temas, es comprensible la existencia (hasta ahora) de
actitudes negativas por parte de los técnicos encargados
de la A21L cuando se alude al Seguimiento o la Evaluación.
Encontramos distintas reacciones: escepticismo, temor por el
desconocimiento de estas metodologías, su consideración
como algo secundario o temporalmente posterior al inicio de la
A21L, o el conformarse con otros “métodos” simplificados,
de tipo estándar, obviando así la existencia
de un contexto decisivo, etc.
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Existen por tanto diversas barreras a la asunción
del Seguimiento y la Evaluación como elementos indispensables
de la A21L: barreras actitudinales, confusión terminológica
y conceptual, desconocimiento del modo de proceder, insuficientes
recursos, etc. No obstante, también se han detectado entre
algunos técnicos firmes expectativas acerca de las oportunidades
de mejora que pueden suponer el Seguimiento y la Evaluación,
así como importantes demandas de información sobre
los pasos que comprenden estos procesos.
Desde este artículo queremos servir de estímulo
y ayuda para todos, independientemente de su actitud, pues creemos
que primero hay que conocer en qué consiste el Seguimiento
y la Evaluación en A21L, para así tener mejores
y más sólidos argumentos. |
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(1) Aunque detenernos
en ello excedería
el objetivo de este artículo, conviene alertar sobre el
peligro tecnocrático que encierra un énfasis excesivo
en la búsqueda de indicadores de Seguimiento de la A21L.
Un sistema de indicadores que no sea difundido y comprensible
para los participantes en la A21 es una forma de distanciamiento
y de bloqueo a la participación de la ciudadanía.
Esta precaución es aplicable también en Evaluación. |
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El contexto
de las Agendas 21 Locales |
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En los últimos años estamos asistiendo
en España a una progresiva implantación de A21L
en municipios con características muy dispares entre sí,
ya sea por su tipología ambiental urbana o rural, su tamaño
demográfico, su ubicación geográfica, o
su especialización sectorial, entre otros rasgos. Esta
proliferación de A21L como instrumentos de planificación
sostenible y de dinamización social, económica
y ambiental en diversos territorios, contrasta con la escasez
de iniciativas de Seguimiento y Evaluación paralelas a
ellas.
Existen en las A21L muchos aspectos que hacen entrever su potencial
evaluativo, pero hasta ahora parece que apenas se ha reparado
en ello. Al menos, creemos que hay 8 temas que inciden en ello. |
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- La peculiaridad de la
A21L como forma de actuación pública .
En Políticas Públicas existen distintos niveles
de intervención, del más pequeño al más
grande, que a modo de “muñecas rusas”, pueden ser: Proyecto,
Programa, Plan, Política Pública, Estrategia.
Por su transversalidad, y superando los habituales sesgos ambientalistas,
una A21L potente puede llegar a convertirse en una estrategia
central de desarrollo local. En otras ocasiones, quizás
su desarrollo sea lento y una A21L se sitúe en el nivel
de Proyecto, sin apenas impacto o interrelación con
otras líneas de acción municipales, pero precisamente
por eso merecerá ser evaluada.
- La A21L como proceso exploratorio, dinámico
y estratégico , que pone en conexión
las políticas públicas locales con los desafíos
de la sostenibilidad.
- La A21L y su complejidad , derivada
de varios factores: la interdependencia, la participación
de múltiples actores, el carácter multidimensional
de los objetivos generales, y la necesidad de armonizar exigencias
dispares (ej. conservación-explotación de recursos).
- Promotores y responsables indirectos de
la A21L . El papel promotor corresponde al ámbito
municipal o comarcal. No obstante, no debe desestimarse la
responsabilidad de las Diputaciones Provinciales, de las Comunidades
Autónomas y del Estado en la coordinación de
estrategias globales y en la colaboración con recursos
económicos, humanos o técnicos.
- Importancia del contexto : no
hay dos A21L iguales. Cada A21 parte de un territorio y de
unos retos de sostenibilidad concretos, intransferibles a otra
A21.
- Repercusiones de la A21L a corto, medio
y largo plazo . La A21L juega con amplios periodos
temporales, y no debería verse como un punto de llegada,
sino como una retroalimentación y revisión
constante.
- La evaluación de la A21L como apuesta
pionera . Hasta el momento, en el Estado español
existe en general poca Cultura Evaluativa, es decir, no está todavía
asumida y normalizada la función de la Evaluación
en cualquier actuación financiada con fondos públicos.
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Diferencias
entre Seguimiento y otras metodologías con la Evaluación |
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Existen diversas metodologías que pueden
aplicarse al ámbito de una política pública.
Aunque puedan parecer coincidentes en el objeto sobre el que
se centran, son en realidad claramente diferentes entre sí.
A continuación se expone una breve caracterización
de cada una de estas metodologías.
Observatorio . Estudia problemáticas
generales que tienen impacto sobre la población a través
del conocimiento de la evolución periódica de esa
realidad y de sus políticas asociadas con datos empíricos.
(Ejemplo: un Observatorio autonómico sobre la Violencia
de Género).
I nvestigación . Es un modo
de indagación académico, de carácter básico
o aplicado, que busca la construcción acumulativa de conocimientos,
y en el que es importante conocer exhaustivamente el objeto a
investigar.
Auditoría de Calidad . Con
una función predominante de inspección, esta metodología
aborda la normalización de procesos hasta convertirlos
en procedimientos. Por ser la Calidad un término muy popularizado,
se suele asumir, erróneamente, que una evaluación
versa exclusivamente sobre un estudio de calidad.
Seguimiento . Se busca comprobar que
el programa va cumpliendo objetivos, calendario y recursos. El
seguimiento tiene varias funciones: controlar, realizar ajustes,
favorecer la retroalimentación y el aprendizaje organizativo.
Evaluación . Podemos definir
la Evaluación como un proceso sistemático de
recopilación de información y de hechos que permiten
determinar el valor o el mérito de un proyecto, programa
o política pública, y hacer una serie de conclusiones
y recomendaciones para su mejora.
En contraste con las metodologías descritas anteriormente,
la Evaluación tiene las siguientes notas características: |
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- Es un modo de indagación de carácter práctico.
- Tiene un carácter aplicado, pues su objeto son programas
y actuaciones concretas.
- Al conocimiento del programa evaluado hay que añadir
sólidos conocimientos metodológicos sobre Evaluación.
- Tiene una temporalidad ajustada: se pide evaluar algo en un
plazo determinado.
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También conviene hacer algunas puntualizaciones
sobre lo que NO es una Evaluación: |
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- La Evaluación no juzga ni evalúa a las personas:
hay que alejarse de cualquier visión polarizada de la
Evaluación, ya que sus resultados en ningún caso
supondrán un premio o un castigo.
- La Evaluación no es una fiscalización: la Evaluación
no supone detenerse en el maniqueísmo de ver qué cosas
se han hecho bien y cuáles mal. Esa puede ser una fase
del proceso, pero la Evaluación va más lejos que
eso, y sus conclusiones finales son más matizadas.
- La Evaluación no es un resultado único o una
puntuación: las recomendaciones en las que culmina una
Evaluación son variadas, abordan tanto los puntos a mejorar
como aquellos otros que funcionan bien y se deben mantener.
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Por último, nunca debe olvidarse que
la Evaluación debe tener dos atributos: ser útil
y resultar práctica. Útil en el sentido de que
la Evaluación dará lugar, tras una secuencia lógica
y sistemática de pasos, a unas recomendaciones que hagan
posible ajustar las futuras acciones. Igualmente, la Evaluación
deberá ser práctica, en el sentido de que parte
de un contexto concreto, y tiene que dar respuesta a las necesidades
que en él se plantean, y hacerlo en el momento oportuno. |
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Indicadores
de Sostenibilidad e Indicadores de Evaluación |
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Dedicamos este apartado específicamente
a hablar sobre Indicadores de Sostenibilidad y de Evaluación,
por las dificultades que suele generar su diferenciación.
Esta separación de indicadores no debe entenderse como
un prurito de sofisticación técnica, sino que responde
a dos realidades efectivamente diferentes.
Una idea clave a resaltar es que los Indicadores de Sostenibilidad pueden ser
una fuente de información muy útil para la Evaluación,
pero siempre será necesario completarlos con otros indicadores
que den información adicional sobre aspectos no tratados
en los primeros. Es ahí donde radica la importancia de
los Indicadores de Evaluación.
Centrándonos en cómo suelen utilizarse los indicadores
en A21L, cuando se habla del Sistema de Indicadores Municipales
(o más comúnmente Ambientales), todos solemos referirnos
a recogidas periódicas de datos sobre aspectos del entorno
relacionados con la sostenibilidad.
Se parte entonces del supuesto, no siempre contrastable, de
que la evolución de esas dimensiones del entorno dependen
decisivamente de la A21L implantada. Este supuesto habría
que cuestionarlo, ya que pueden estar interviniendo variables
extrañas y efectos externos no controlados.
También es probable que el equipo técnico llegue
a la fase de Indicadores con cierto desgaste por toda la complejidad
del proceso de A21L, y no se haga una reflexión adecuada
sobre qué indicadores son los más adecuados para “mi” pueblo”, “mi” ciudad
o “mi” comarca, en relación con las variables estratégicas
detectadas en el Diagnóstico, o con otras que hayan podido
surgir después.
Tampoco se medita suficientemente qué indicadores serán
más fácilmente entendibles por los ciudadanos. ¿Por
qué no difundir, o incluso consensuar, el sistema de indicadores,
si es una etapa más en la A21L?
A modo de síntesis aclaratoria, los rasgos de unos y
otros tipos de Indicadores son los que se muestran en el siguiente
cuadro. Esta diferenciación debe entenderse como una aproximación
metodológica de carácter general sobre este tema. |
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Indicadores de Sostenibilidad |
Indicadores de Evaluación |
Informan periódicamente sobre el progreso
del municipio hacia la sostenibilidad. |
Informan sobre la propia A 21L, basándose
en el diseño de criterios de evaluación. |
Dependen de las áreas presentes en
el Diagnóstico y/o en el Plan de Acción de
la A21L. |
Pueden referirse al diseño, al proceso
o a los resultados de la A21L. |
La recogida de información suele coincidir
con el momento de implantación del Plan de Acción. |
El momento de recogida de los datos dependerá del
tipo de evaluación elegido, siendo recomendable iniciarlo
durante el diseño de la propia A 21L. |
Importa la serie temporal y ver la evolución
de esas tendencias. |
No implica necesariamente la existencia de
una serie temporal. |
Su punto de mira es cómo afecta la
A21L sobre el municipio. Pero no atienden al diseño
ni al propio proceso de A21L. |
Su punto de mira es más global, abarca
tanto la A21L como todas las repercusiones que ha generado
su implantación. |
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Por último, conviene siempre que el
Sistema de Indicadores, ya se trate de Seguimiento o de Evaluación,
sea sencillo y manejable. Esto tiene que ser uno de los objetivos
más importantes en la planificación de la batería
de indicadores. |
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Propuesta metodológica para la Evaluación |
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Lo que a continuación se presenta es
un marco de referencia, teórico (aunque en Evaluación
la teoría y la práctica caminan muy próximas),
una propuesta general, adaptable, que quiere invitar, al menos,
a la reflexión, y a generar la tan necesaria Cultura Evaluativa
en el campo de las A21L.
La Evaluación tiene que acabar siendo un instrumento
de mejora lo suficientemente abierto y posibilista como para
adoptar diferentes formas, según el perfil de A21L ante
el que nos situemos. Crear una herramienta estándar y
cerrada, que obvie las peculiaridades de cada proceso de sostenibilidad,
aportará si acaso una tranquilidad pasajera, propia de
la obsesiva creencia en “la verdad” de los datos numéricos.
Métodos de autoevaluación, como la reciente iniciativa
promovida por ICLEI “”Local Evaluation 21” ( www.localevaluation21.org ),
son muy positivos como paso inicial y para la divulgación
de los beneficios de un proceso evaluador, pero, a nuestro entender,
nunca podrán suplir otros modos de evaluar mucho más
participativos, continuos e integrados en el propio devenir de
la A21L.
El acervo teórico de la Evaluación en Políticas
Públicas es tan amplio que aquí únicamente
haremos mención a los aspectos que nos parecen más
importantes para el tema de las A21L en cuestión.
Antes que nada, conviene hacer una diferenciación de
tres tipos de evaluaciones existentes, según dónde
centremos la atención:
Evaluación conceptual o de diseño .
Poco conocida, pero especialmente efectiva, por ejemplo, para
evaluar la estructura y los contenidos del Diagnóstico,
el documento final del Plan de Acción, o las fórmulas
de participación social elegidas.
Evaluación del proceso de implementación
(la puesta en práctica). Muy brevemente, diremos
que sobre todo se pueden evaluar aquí las actividades
participativas, así como la puesta en marcha de las
medidas del Plan de Acción. También puede referirse
al proceso general, “macro”, de puesta en práctica de
la A21 desde la firma de la Carta de Aalborg.
Evaluación de resultados . Es este tipo
de evaluación la que generalmente tiene más aceptación,
sería algo así como “acabo mi A21L y entonces ya
veré cómo ha ido y en qué se ha concretado”.
Pero, si hemos dicho que la A21L no es un punto de llegada, su
evaluación no debería estar exclusivamente referida
a los resultados, ni al eje “éxito-fracaso”. En cualquier
caso, se trataría de ver si se han cumplido los objetivos
(y cómo), y estudiar los efectos de la A21. El freno de
pautas insostenibles suele ser uno de los principales objetivos,
y en ese tipo de mediciones se vienen centrando las evaluaciones.
Pero puede haber muchos otros objetivos pendientes de medir (Por
ejemplo, el fomento del tejido asociativo del municipio a raíz
de la A21L).
Por otro lado, la definición más concreta de los
aspectos a evaluar podrá contar con hasta tres entradas
de información: datos y literatura especializada sobre
el tema (A21L), la visión del propio equipo evaluador
y de otros expertos y por último, y la más interesante,
a través de las Necesidades Informativas de
los “stakeholders” o agentes participantes en el programa. Empieza
aquí nuestra propuesta metodológica propiamente
dicha.
Las Necesidades Informativas señalan qué espera
cada representante respecto a la Evaluación, qué les
preocupa más saber acerca de la A21L. En definitiva se
trata, coloquialmente, de conocer “cómo le sienta y dónde
le aprieta el zapato de la A21L a cada agente”.
Una vez dado este paso básico de detección de
las Necesidades Informativas, el resto del proceso se basa en él.
En el siguiente gráfico se muestra la secuencia del proceso. |
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En relación con los Criterios , éstos
cumplen un papel esencial en toda Evaluación, ya que permiten
dar sentido estructurante a la información contenida en
las Necesidades Informativas. Por otro lado, permiten orientar
y ordenar desde fases tempranas las prioridades en la Evaluación.
La definición y selección de criterios es una
labor emergente que corresponderá al equipo evaluador
de cada A21L en particular. Lo señalado aquí en
materia de Criterios debe entenderse como una aproximación
general.
Tradicionalmente, se han manejado en Evaluación cinco
criterios básicos de referencia: Eficacia, Eficiencia,
Impacto, Viabilidad y Pertinencia . No corresponde hacer
aquí un desarrollo teórico de estos criterios.
Simplemente, añadiremos que para el ámbito específico
de A21L pueden ser útiles otros criterios añadidos,
según lo manifiesten las NI, como: Participación,
Visibilidad y Difusión, Transparencia, Transversalidad,
Coherencia, Coordinación o Cobertura .
Hasta aquí nuestra propuesta metodológica de Evaluación,
que, como se ha señalado a lo largo del artículo,
estará estrechamente relacionada con el contexto concreto
de cada A21L. A lo largo de estas páginas hemos querido
plasmar la relevancia de los procesos evaluadores y los conceptos
básicos a tener en cuenta. Queda así abierta una
vía a explorar sobre los desarrollos teóricos y
prácticos en materia de A21L, donde la Evaluación
sea una parte inherente y fundamental de la misma. |
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