Una flor que persigue al sol, una máquina de coser que borda papel suspendida en el aire o un cuarto iluminado por cientos de pequeñas luces blancas son algunos de los alegatos en favor de la ecología, con los que hoy se inauguró en Ushuahia la Bienal del Fin del Mundo. Con estos símbolos y otros, los organizadores del evento apuntan a despertar la conciencia ecológica entre todos aquellos que visiten la ciudad más austral del mundo.
La primera Bienal del Fin del Mundo es una iniciativa desarrollada por Argentina en la que participan 25 países y con la que también se da inicio al año Polar Internacional. A partir de mañana, sábado, se abrirán al público las puertas de los espacios habilitados para la exposición de algunas de las obras de los 70 artistas participantes, como la Casa de la Cultura, la Casa Beban, la ex Casa de Legislatura, el polideportivo o el presidio que tuvo Ushuaia, ahora convertido en museo.
Cualquier rincón es bueno para transmitir una idea y es que al doblar alguna de las esquinas de Ushuaia es fácil encontrarse con un coche lleno de arena y escombros, un microbús decorado con radiografías o un mural pintado. La ciudad empapelada con los carteles que muestran la lucha brasileña contra la "ofensiva yankee" contrasta con el colorido de los cientos de banderas que ondean en Bahía Encerrada, mientras que de las paredes del polideportivo se escapan sonidos metálicos, percusión y música.
Soledad, vacío, muerte, naturaleza decadente, aire, piedras, playas desiertas... Distintas proyecciones de artistas procedentes de diferentes partes del mundo, que provocan sentimientos similares de desasosiego ante un futuro incierto. Obras de trascendencia social, concienciadora, política, reivindicativa o simplemente sensorial, conforman esta muestra en la que la relación del hombre con el medioambiente y el cambio climático juega un papel fundamental.
SUN FLOWER, CENTINELA DEL CAMBIO CLIMÁTICO
Canadá destaca como país invitado "co-protagonista", por constituir la otra punta del continente, la conexión entre los polos. "Existe una relación muy fuerte entre los dos países desde hace años a través de intercambios culturales y becas, por eso Canadá ha presentado cuatro proyectos especiales en la bienal: Sun Flower, Refugio Temporario, Aves Migratorias y Sagrado. Los dos fines del mundo", dijo hoy a Efe Corinne Sacca, curadora por Argentina.
"Sun Flower", el Centinela del Cambio Climático, es una flor diseñada por el ingeniero argentino Joaquín Fargas, que se abre al amanecer y sus pétalos, construidos con paneles solares, siguen el movimiento del sol. "El objetivo de este proyecto es que todos los cibernautas puedan ver desde cualquier punto del mundo un amanecer o un atardecer, y al observar la belleza de la naturaleza se despierte su conciencia medioambiental", afirmó a Efe el Fargas.
El artista ha donado esta obra en la que se aúnan arte y tecnología, en cuya construcción se invirtieron 30.000 dólares y 7 años de trabajo. Funciona como estación meteorológica a la municipalidad de Ushuaia y al Centro de Investigaciones Científicas, con la condición de que éste último permita que el Centinela transmita datos como la gradación ultravioleta que mide el agujero de la capa de ozono.
"Tenemos previsto instalar una segunda flor en Canadá para establecer diálogos polares y más tarde una en cada país para poder así conectar distintas culturas en el mundo y que cada una aporte una idea en la lucha contra el cambio climático", declaró el ingeniero.
"Sagrado. Los dos fines del mundo", proyecto desarrollado por Mercedes Pérez y el Doctor David Morrison, muestra, a través de una proyección y de diferentes objetos, las similitudes y diferencias entre las formas de convocar a los espíritus en los pueblos primitivos Inuit (esquimales del Ártico Canadiense) y Selknam (Tierra del Fuego).
Por su parte, la argentina Paula Sanderowicz en su obra "Refugio Temporario" presentó un iglú en un bosque como punto de encuentro entre amigos desde donde "pararse a contemplar la naturaleza". Mientras que el proyecto "Aves Migratorias" se mostró como una vertiente pedagógica y fue desarrollado con alumnos de diferentes escuelas de primaria.
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