El alcalde de Tres Cantos, José Folgado, ha presentado la campaña de recogida y reciclaje de aceite doméstico, con el fin de familiarizar a los vecinos con el hábito de reutilizar los aceites vegetales que se emplean en la cocina.
Acompañado por Jesús Serrada, concejal de Medio Ambiente, y Antonio
Avilés, concejal de Comercio, Folgado resaltó la importancia de esta campaña
desde el punto de vista medioambiental, pero también energético. Y es que la
utilización de los desagües para deshacerse del aceite usado no sólo
contamina el agua, sino que además ocasiona problemas en las depuradoras,
que llevan aparejado un elevado coste económico y de energía.
Durante el recorrido, que partió de El Zoco y siguió en Día y Simply, el
alcalde agradeció la participación de todas las partes implicadas. “El apoyo de
los comercios, que han permitido instalar un total de 10 contendores
naranjas, así como la financiación de Obra Social Caja España han facilitado
traer a Tres Cantos este sistema de recogida y reciclaje, pionero en la
Comunidad de Madrid”, aseguró Folgado. Por su parte, Serrada hizo hincapié
en que “el éxito de esta iniciativa dependerá de la colaboración de los agentes
sociales y, muy especialmente, de todos los tricantinos y tricantinas”.
Para poner en práctica este novedoso sistema, el Ayuntamiento ha repartido
15.000 embudos de rosca y 12.000 dípticos entre los ciudadanos a través de
centros docentes, oficinas de Caja España y asociaciones de vecinos. También
se pueden solicitar de forma gratuita en el mismo Ayuntamiento.
Fabricación de biocombustibles
La información proporcionada desde la Concejalía de Medio Ambiente
muestra cómo introducir el aceite usado en botellas de plástico de 1,5 litros
que, una vez llenas y cerradas con su tapón original, se deben depositar en los
contenedores naranjas instalados en mercados y centros comerciales, así
como en otros puntos estratégicos del municipio. Posteriormente, el aceite se
reutilizará como materia prima para la fabricación de biocombustibles, lo que
permitirá reducir las emisiones de CO2 y, por tanto, la contaminación
atmosférica de los vehículos.