La Comunidad de Madrid está implantando en la red regional
de carreteras una nueva política medioambiental que persigue mejorar la
gestión de residuos basada en la separación de los desechos en el mismo
momento de su recogida. Así, las brigadas de limpieza de cunetas,
separan en origen los plásticos y envases (bolsa amarilla), el papel (bolsa
azul) y desechos orgánicos (bolsa naranja), lo que facilita su posterior
reutilización y reciclado.
Esta política medioambiental se complementa con una exhaustiva
separación de los residuos generados por la propia actividad relacionada
con la conservación de carreteras. De esta manera, los centros de
conservación cuentan con decantadores de agua procedente de la
limpieza de los camiones, así como depósitos diferenciados para uno de
los residuos como aceites usados, baterías, arenas y trapos
contaminados, y neumáticos usados, entre otros. Todos estos residuos
son posteriormente recogidos por un gestor autorizado que los envía a
una planta de tratamiento.
El objetivo de este programa de protección medioambiental, que se
aplica tanto en los residuos que aparecen en las cunetas, como aquellos
que se generan durante las tareas de conservación, es minimizar los efectos adversos que puedan tener sobre el medio ambiente las diferentes
actuaciones relacionadas con la conservación de carreteras.
Asfaltado con neumáticos
Para la Consejería de Transportes e Infraestructuras, que dirige José
Ignacio Echeverría, el cuidado y la protección del medio ambiente se ha
convertido en una premisa fundamental a la hora de afrontar cualquier
actuación relacionada tanto con la construcción de nuevas carreteras,
como con la conservación de los 2.600 kilómetros que son competencia
del Gobierno regional.
Muestra de ello, es la utilización de neumáticos reciclados en todas
las operaciones de asfaltado que se están llevando a cabo a lo largo de
esta legislatura, con el objetivo de dar salida a la gran cantidad de
neumáticos en desuso que se generan diariamente en la región.
Otro ejemplo, son los trabajos de podas que son realizados por
personal especializado en medio ambiente, contribuyendo a preservar la
buena salud de los árboles, a la vez que se garantiza la seguridad vial
evitando que la caída de ramas o la falta de visibilidad de las señales
perjudiquen la conducción.